viernes, 27 de enero de 2017

El asunto del fin del cielo

Si mi mechero es un púlsar,
una estrella se fuma un porro mirándome
y me siento sin tocar el suelo.

Se le apalanca, se lo vuelve a enchufar...
Entre terribles fusiones termonucleares
el hidrógeno se acaba y queda la luna

mordida. Mi estrella desaparece
por momentos. Pero siempre reaparece
resuelta. Tan sola que ni da pena.

La verdad ya me tira al suelo,
me voy viendo el firmamento
medio vacío y casi pleno.

La gravedad agrava el grave estado
del asunto del fin del cielo. La luz
que nos tocó escapará pronto del universo.

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